Fizcarraldo
2005
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Historia de un hombre que construyó un velero dentro de un museo.

Había una vez un artista que quería hacer fortuna y ver mundo, y decidió construir un barco de madera. Sólo tenía 55 días para trabajar, y en el fondo sabía que no sería suficiente tiempo para terminarlo, pero igualmente quiso llevar el proyecto a cabo. Compró los planos, el material y se puso manos a la obra. Trabajó 8 horas al día, de lunes a viernes descansando los fines de semana. En total fueron 55 días expuesto en el museo trabajando. Un payaso, trabajando. Era la primera vez que lo hacía y nunca antes lo había intentado.

Este hombre era yo.

El nombre del proyecto era Fitzacarraldo, 55 dies treballant en la construcció d’un veler Stela 34 al Centre d’Art santa Mònica. El título viene de la película de Herzog por dos razones:

1. La película cuenta la historia absurda de un iluminado que quiso construir una opera en medio de la selva amazónica i para hacerlo transporta un barco enorme por encima de una montaña.

2. La segunda razón es que Herzog al hacer la película movió el barco por encima de la montaña sin trucos.

Mi proyecto también no tiene truco.

Estuve 55 días trabajando en la construcción del velero solo. Era importante hacerlo solo. Bien, siempre que se pudiera. Si algunas veces necesitaba ayuda, llamaba a amigos míos para que viniesen a darme un empujón. Por ejemplo cuando tuve que dar la vuelta al casco del velero.

Los espectadores que visitaban el museo nunca me preguntaban que estaba haciendo, estaba muy claro, estaba construyendo un barco. Pero insistían en preguntarme: ¿Por qué? Sabía la respuesta; estaba perdiendo el tiempo, pero también sabía que era mejor no decirlo.

Cuando trabajas en tiempo real, siempre hay la posibilidad que alguna cosa vaya mal. Por ejemplo; un accidente o que la empresa que me suministra el material para la construcción retrase las entregas, cosa que pasó y perdí 15 días de trabajo.

Malgastar el tiempo trabajando. Y cuando haces un proyecto sobre el trabajo tan absurdo se necesita cierto apoyo. Si tu padre viene a ver lo que haces y se enorgullece de ti, me parece que es una opinión que cuenta.

Después de 55 días no había terminado, y quise sacar el barco a medio construir fuera del edificio. Pero el velero era 5 centímetros más ancho que la puerta de salida, así que lo tuve que destruir para sacarlo.

Los ciudadanos de la ciudad donde vivo se les llama “Capgrossos” [cabezudos] y es porqué en el siglo XVIII un constructor de barcos construyó un barca en su astillero y cuando terminó el barco era mas grande que la puerta de salida. Esto le obligó a tomar decisiones graves….por esto la gente de Mataró se les llama Capgrossos.

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